Martes 12 de abril de 2016

Laetitia Guillemin, vicepresidenta de la ANI: “la supresión de puestos clave en los periódicos, como el editor de fotografía, ha reducido la calidad de la información”

“Una edición gráfica mala puede destruir un buen trabajo fotográfico, pero una buena puede salvar uno de mediocre”. Con esta cita de Pepe Baeza, presentó Eduard Bertran, director del Institut d’Estudis Fotogràfics de Catalunya a la fotógrafa y editora parisina Laetitia Gillemin, vicepresidenta de la Asociación Nacional de Iconógrafos de Francia (ANI). Esta entidad tiene entre sus objetivos visibilizar el trabajo de fotógrafos y defender los derechos de autor. Guillemin afirma que la crisis de los medios en Francia comenzó hace 20 años y que los cambios en las condiciones de trabajo y “la falta de presupuesto de los medios ha afectado a la calidad del periodismo actual y, en concreto, al contenido editorial que debe tener la fotografía, que debe hacernos reflexionar, invitarnos a hacernos preguntas”. En este sentido habló de la prevalencia del impacto “la fotografía estereotipada que olvida el contexto es un obstáculo a la reflexión y al debate”. Guillemin hizo referencia a la homogeneización gráfica de los medios “cuando una fotografía impacta, todos los medios reproducen la misma”. Asimismo, considera que en Francia no hay voluntad política ni institucional para apoyar a la prensa escrita y señaló que “la revista Closer, con contenido sensacionalista sobre celebrities, recibe más ayudas públicas que Le Monde Diplomatique, un diario político emblemático en el país”. Asimismo, “la falta de recursos de los medios ha supuesto la eliminación de puestos de trabajo clave como el editor de fotografía o el corrector” dando lugar a la reducción de la calidad de la prensa.

Respecto a cómo ve el futuro de la prensa explica que “en Francia hay distintas iniciativas. El “mook”  es un producto editorial llamado así por la contracción de “magazine” y “book”.  Un ejemplo de “mook” es la revista 6 Mois , únicamente de reportajes y con alrededor de unas 20 páginas de cada tema. Tiene una  antigüedad de 5 años y la rentabilidad equilibrada. “Todo va a moverse, debe pasar la crisis y luchar juntos, los editores, los fotógrafos para que la fotografía continúe y se puedan mostrar los trabajos a la gente”

Lluís Salom, Secretario de Organización del Sindicato de la Imagen UPIFC. “No podemos competir con el todo gratis”

El germen de este sindicato lo encontramos en 1977, cuando se funda la Asociación de Profesionales de Prensa y Medios de Comunicación de Cataluña (AFPPMCC). “Surge de la necesidad de defendernos a raíz a raíz de la agresión policial al fotógrafo Carles Bosch, que tuvo lugar en en transcurso de la primera manifestación del Orgullo Gay en Barcelona”. La AFPPMCC es el antecedente de la UPIFC y desaparece en 1992. La UPIFC se funda como asociación dos años después, el 14 de abril de 1994, y en 2006 se convierte en el Sindicato de la Imagen. El sindicato es el único referente de representación de los profesionales en toda Cataluña. Entre otras iniciativas, tratan de incorporar propuestas en el reciente Plan Nacional de Fotografía, una iniciativa puesta en marcha por el anterior conseller de Cultura de la Generalitat, pero hasta el momento no han tenido demasiado éxito “esperamos que el nuevo equipo de Gobierno reconduzca esta situación y que la práctica de esta profesión se haga más habitable”, afirma Lluís Salom. Otra de las propuestas del sindicato es la imposición de tasas a los medios por el uso de contenidos gratuitos que publican. “no podemos competir con el todo gratis”. El sindicato trabaja en la defensa de los derechos laborales, profesionales, económicos, sociales y culturales individuales y colectivos.

Elisabet Cantenys, responsable de Programas de Rory Peck Trust: “La precariedad del fotoperiodista se traduce en inseguridad”

La Fundación surge para dar amparo y protección preventiva a los fotógrafos freelance “en el último año hemos prestado asistencia a 150 periodistas que han sufrido distintas crisis, la mayoría de ellos locales, en zonas donde no existe libertad de prensa”, explica Elisabet Cantenys, responsable de Programas. Las iniciativas puestas en marcha por la Fundación se dirigen a proporcionar herramientas para gestionar su propia seguridad “la precariedad –afirma Cantenys- se traduce en inseguridad y un fotógrafo freelance que apuesta por financiarse un viaje lo hace en detrimento de su propia seguridad”. Entre sus iniciativas más importantes está el Plan de Comunicación, que facilita la localización y el contacto frecuente del periodista desplazado a una zona hostil. Otras propuestas de la Fundación son seminarios sobre cómo dirigirse a las víctimas, gestión de emociones para enfrentarse a situaciones de conflicto, primeros auxilios y becas para facilitar el acceso a cursos de formación encaminados a mejorar sus propias habilidades de protección. La Fundación ha puesto en marcha los premios Rory Peck que sirven para homenajear y dar visibilidad y reconocimiento al trabajo de los fotógrafos freelance.

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